A Que Ciencia Pertenece La Evolucion

La aparición del Homo Naledi en 2014 ha llevado a muchas personas a cuestionar el inicio de la humanidad y la configuración de nuestro árbol genealógico, lo que ha generado una búsqueda de respuestas a las preguntas fundamentales en torno a la evolución.

Los Hitos más Significativos en la Historia de la Evolución Humana

Origen del linaje humano: Entre 7 y 13 millones de años atrás, la humanidad se separó del linaje de los simios. Los primeros ancestros que caminaban erguidos eran los Australopitecus, destacando Lucy, un miembro de la especie Australopithecus afarensis. El fósil más antiguo atribuido a nuestro género data de hace 2,8 millones de años. Aunque durante mucho tiempo se creyó que el uso de herramientas de piedra marcaba el inicio de la humanidad, se ha descubierto que se utilizaron herramientas incluso antes, hace 3,3 millones de años.

Por otro lado, se debate cuándo nuestros antepasados comenzaron a usar el fuego, estimando que fue entre 1,8 y 800 000 años atrás. Se cree que la cocción de alimentos gracias a este descubrimiento contribuyó al desarrollo del cerebro y las hábiles manos humanas, requisitos para el surgimiento de rasgos distintivos de nuestra especie como el lenguaje complejo, el arte y la agricultura, que han aparecido en los últimos 100 000 años.

A pesar de que durante mucho tiempo se asumió que solo el Homo sapiens contemporáneo era capaz del arte y la simbología, un estudio publicado en la revista Nature Human Behaviour demostró que los neandertales también utilizaban símbolos. Este estudio contó con la participación de investigadores del CSIC en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN), la Universidad Complutense de Madrid y el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, entre otras instituciones.

Hemos llegado al final de nuestra evolución

No cabe duda de que los seres humanos estamos en constante evolución, aunque esta evolución se ve reflejada principalmente en aspectos culturales y tecnológicos, más que en cambios biológicos. Mientras tanto, el resto de las especies en la Tierra seguirán evolucionando, pero de manera condicionada por los impactos que los seres humanos estamos causando en el medio ambiente.

Este texto fue originalmente publicado en inglés en el sitio web nationalgeographic.com en enero de 2017, y ha sido traducido al español en septiembre de 2023. Se han añadido más detalles y ampliado la información.

La competición por sobrevivir

La teoría de Darwin sobre la selección natural se aplica al mundo animal: las criaturas se reproducen y compiten por sobrevivir y reproducirse, y los más adaptados tienen más posibilidades de salir adelante, como aquellos con un pico más robusto que les ayuda a triturar semillas. Con el tiempo, estas características se heredan y se convierten en rasgos distintivos de una especie, que ya no puede aparearse con otras que se han especializado en diferentes habilidades.

Este descubrimiento sobre la evolución se debe a Darwin, quien, tras mezclar varias ideas disponibles en su época, logró identificar el mecanismo que impulsaba el cambio en las especies. Aunque fue Wallace quien llegó a la misma conclusión intuitivamente, se le reconoce a Darwin el mérito por su esfuerzo de más de veinte años en recabar pruebas y analizar cuidadosamente los pros y contras.

La evolución de Darwin continúa avanzando con éxito

A pesar de esto, hubo algunos errores en su teoría y nunca explicó el origen de las especies. No comprendió qué impulsa el motor de la evolución, que en general es muy lento. Ahora sabemos que esto se debe a las mutaciones genéticas. Incluso hemos observado casos de evolución acelerada, como las bacterias que en pocos años desarrollan resistencia a los antibióticos. Además, los genomas confirman los vínculos entre especies.

Estas nuevas pruebas han impulsado el crecimiento de la teoría de Darwin. Desde su nacimiento, ha superado con creces a las explicaciones no científicas, que son meras hipótesis que no pueden ser demostradas. Al igual que en la selección natural, en la ciencia las ideas van y vienen, pero al final son aquellas que mejor se adaptan a la realidad las que prevalecen. En 2017, una encuesta en EEUU mostró que sólo un 38% de los adultos aún creen que Dios creó al hombre tal y como es hace 10.000 años, el porcentaje más bajo desde que se comenzó a preguntar regularmente esta cuestión en las encuestas de opinión pública.

El fraude de Piltdown

El lado oscuro de la naturaleza humana no es ajeno ni siquiera a aquellos que contribuyen al desarrollo de la ciencia. Los científicos, aunque dedicados a la investigación y el descubrimiento, también se han visto afectados por sentimientos negativos como los celos, la envidia, el odio, la venganza y el resentimiento.

Hace casi un siglo, en 1908, el paleontólogo amateur inglés Charles Dawson hizo un descubrimiento en Piltdown, una región al este de Sussex, Inglaterra. Dawson encontró fragmentos de lo que creía que eran fósiles de un homínido. Él compartió su hallazgo con su amigo y colega, el paleontólogo Arthur Smith Woodward, quien era un prestigioso director del departamento de geología del British Museum of Natural History y era altamente respetado en la comunidad científica.

Mientras que los paleontólogos en Europa y Asia hacían descubrimientos importantes de restos fósiles de los ancestros del hombre, los científicos británicos solo habían encontrado algunos instrumentos de piedra primitivos. Woodward tenía la teoría de que aquellos que crearon esas herramientas deberían ser homínidos inteligentes con una capacidad craneal significativa, pero no tenía ninguna evidencia que lo respaldara. Por lo tanto, el descubrimiento de Piltdown encajaba perfectamente en su teoría.

Se Contradicen la Evolución y la Biblia

Es posible que si eres partidario de la interpretación literal de la Biblia, te encuentres con una contradicción entre la teoría de la evolución y el relato del Génesis sobre la creación de la humanidad a partir de fósiles.

De acuerdo con la versión bíblica, Dios fue quien creó a todos los seres vivos tal y como existen en la actualidad. Sin embargo, la evidencia científica sugiere un proceso evolutivo a lo largo de millones de años.

Sin embargo, esto no significa que no se pueda creer en Dios sin aceptar todas las narraciones bíblicas de manera literal. Hay muchas formas de interpretar la existencia de un ser supremo sin tener que adherirse a todas las explicaciones que se encuentran en la Biblia.



Al final, lo importante es que cada persona tenga su propia concepción de Dios, sea cual sea su postura frente a las creencias religiosas. Lo fundamental es tener una conexión personal y profunda con lo divino, más allá de las interpretaciones literales de la Biblia.

la biología evolutiva

Entender nuestra presencia como especie y el papel que hemos desempeñado en la naturaleza como depredadores ha sido posible gracias a las investigaciones sobre la evolución de las especies a lo largo del tiempo. A través de estas investigaciones, hemos mejorado nuestro conocimiento sobre nuestra condición de especie biológica.

La biología evolutiva contemporánea se ha convertido en una disciplina fundamental en el campo de la biología, ya que integra y da sentido a todas sus ramas y a la información que generan. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX, con la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin. En esta obra, Darwin presentó su teoría de la evolución basada en el proceso de selección natural, el cual explica los cambios graduales en las poblaciones que se producen por adaptación a un ambiente determinado a lo largo de largos períodos de tiempo. Dentro de esta perspectiva darwiniana, se considera que la evolución es...

Nuevo pariente

En la edición de marzo del 2001 de la renombrada publicación Nature, se relata el hallazgo de los restos fósiles de un recién descubierto género de homínido, el Kenyanthropus platyops, por el equipo liderado por Meave Leakey. Su nombre es un homenaje al rol de Kenia en el estudio de la evolución humana, y proviene del griego "platus", que significa plano, y "opsis", que significa cara. Se estima que los fósiles tienen entre 3.5 y 3.2 millones de años. No obstante, su ubicación en el linaje de los homínidos es ambigua debido a que presenta rasgos compartidos con otras especies.

Este fascinante descubrimiento ha generado gran interés en la comunidad científica debido a su potencial importancia en la comprensión de nuestra historia evolutiva. Los especialistas destacan que el Kenyanthropus platyops presenta ciertas peculiaridades anatómicas, como una cara plana y una mandíbula reducida, que lo diferencian del resto de los homínidos conocidos hasta el momento.

De acuerdo con los expertos, la datación de los fósiles sugiere que el Kenyanthropus platyops habría habitado la Tierra durante la época del Plioceno, hace millones de años. Sin embargo, su inclusión en el árbol evolutivo de los homínidos es motivo de debate y estudio continuo, ya que se han identificado similitudes con otros géneros como el Australopithecus y el Homo.

Es indudable que este sorprendente hallazgo constituye un importante avance en el campo de la paleontología y la antropología, y el equipo de investigación continúa trabajando para desentrañar los misterios que rodean al Kenyanthropus platyops y su impacto en nuestra comprensión del pasado humano. Sin duda, su nombre permanecerá en la historia como uno de los homínidos más intrigantes y enigmáticos.

Capaces de entender

La evolución del ser humano desde los primeros Homo sapiens se remonta a hace más de 40 mil años. En aquel entonces, el Hombre de Cro-Magnon vivía en Francia y mostraba signos de inteligencia, utilizando armas y herramientas elaboradas con materiales como piedras, huesos y cuernos. Además, contaba con una sociedad organizada y se dedicaba principalmente a la caza para subsistir. También mostraba signos de cuidado y respeto hacia sus enfermos y muertos, enterrándolos con comida, armas y, en ocasiones, incluso flores. Además, comunicarse usando un lenguaje y plasmar su creatividad mediante grabados y pinturas en las paredes.

Con el tiempo, el ser humano moderno se expandió por toda Europa y parte de Asia, y posteriormente llegó a América del Norte hace entre 22 y 13 mil años, aprovechando un puente de hielo formado en el estrecho de Bering. A lo largo de los siguientes milenios, la población humana se estima que llegó a ser de cinco millones de individuos, al mismo tiempo que surgía la agricultura. Con el desarrollo de nuevas herramientas y técnicas, así como el establecimiento de comunidades y formas de comunicación más sofisticadas, los seres humanos lograron colonizar gran parte del planeta, convirtiendo en innecesarios los límites geográficos.

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