El día     25/11/19    a las     09:25 horas

Descripción

Departamento:  Castellà. Llengua i LiteraturaFilosofiaValencià. Llengua i Literatura

Dia Internacional de l’Eliminació de la Violència de Gènere.

PROGRAMACIÓ DIA 25 DE NOVEMBRE

9: 25H.- Programa de ràdio (4t Filosofia)

CONVIDADA ESPECIAL: Teresa Fuster Tormo, Psicòloga especialista en violència de gènere

Professors: Esther, Raquel i Luis

10:20h.- Charla sobre Mitos del amor romántico con Teresa Fuster Tormo para 1º FPB – PELUQUERÍA

Profesor: Luis

11:15-11:35h.- Actividades en el patio:

Minuto de silencio

Lectura manifiesto

Lectura de poemas y escritos

13:25-13:45h.- Fotografía aérea al grito de: «NO ES NO».

14:40h.- Charla sobre Mitos del amor romántico Teresa Fuster Tormo para 1º BAC.- Filosofía

Poema escrito por la alumna de segundo de bachillerato YASMINA LABHAR NASSIBI

Primer grito

y no sé cómo reaccionar.

Pasan unos segundos más,

está con la cabeza agachada.

Parece que se arrepiente.

Se acerca a mí, me mira

y me dice:

«mira lo que me has hecho hacer».

Me asoma las manos

y me pide perdón.

Le perdono porque le quiero.

Ahora es un grito más salvaje

veo la furia que desprende

y no puedo evitar sentirme culpable.

Esta vez me agarra de las muñecas

mientras me grita.

Intento soltarme de él

pero su fuerza me supera.

Por fin me suelta,

pero no dice nada.

Simplemente se va,

da un portazo

y me hundo en la miseria

mientras que el miedo me acorrala.

Vuelve con un ramo de rosas.

Me trae las que me gustan

y me pide perdón diciendo

que no volverá a pasar.

Yo, le perdono.

Le perdono porque le quiero.

De nuevo me grita,

pero esta vez el grito

va acompañado de un guantazo.

Se aleja y se mira las manos

como quien acaba de matar

y se sorprende de la sangre.

Solo que a mí no me ha matado

pero sí me ha roto en trozos.

Tengo miedo y no sé que hacer,

sólo me alejo de él.

Me voy a mi cuarto a llorar

mientras él sigue fuera.

Sé que no lo ha hecho adrede

ni tampoco queriendo.

Sé que en el fondo se arrepiente.

Salgo a ver cómo está,

le cojo las manos e ingenua de mí

le digo: «lo siento».

Yo me lamento de su acto

otro día más que no son sólo

guantazos,

son palizas que me da cada día.

Por no hacerle caso,

por dejarle sin la comida hecha,

por no haber limpiado,

por hablar con mi compañero

de trabajo (que me quiere

y por eso es tan celoso),

por negarme a dejar mi empleo,

por vestir como quiero

y por salir sin permiso.

Ya no tengo fuerzas,

tengo el alma quemada.

Sólo quiero salir de este infierno

pero es demasiado tarde.

Quiero escapar de esta pesadilla

donde me tiene encerrada.

Estoy cansada de:

«caerme en la bañera»,

«darme con la puerta»,

«quemarme cocinando»,

«tropezarme con el suelo»,

«resbalarme por las escaleras»

y «darme con la mesita».

Estoy cansada de ser tan patosa.

De oír: «diremos que estás loca

e intentaste suicidarte».

Cansada de escuchar:

«eres mía y de nadie más»,

«si sales por esa puerta

date por muerta»,

«aquí, mando yo

y se hace, lo que yo digo».

Estoy harta y por eso me voy.

Se da la vuelta y le miro

le digo que se acabó.

Se acerca poco a poco

y me clava sus ojos

en los míos.

Lanza mi maleta contra la pared.

Me agarra del pelo

y me masacra a golpes.

Me tira al suelo y yo sólo lloro.

Intento escapar, me restriego

con el suelo.

Él no cesa y no lo tiene pensado.

Me pega con lo que pilla

mientras me grita y me hace entender

que yo sólo sirvo para estar

donde estoy.

Estoy llorando lágrimas de sangre,

si mi cuerpo es lo único que hace.

Sangrar.

Ya no siento los golpes.

Ya no duelen.

Siento un vacío en mi interior,

pero siento que mi alma se libera.

Quiero moverme pero no puedo.

Ahora estoy feliz porque veo la luz,

aquella luz al final del túnel

que dicen que se ve.

Siento que viajo por él

y me siento libre.

Porque ya no estoy viva.

Estoy muerta.

Él me ha matado

y supongo que mi cara

no durará más de dos

minutos en el telediario.

Se terminó el sufrir

aunque mi vida,

como él me dijo,

haya llegado a su fin.