Descubre por qué la Teología es considerada una ciencia

por que la teologia es una ciencia

¿Es considerada la Teología como una ciencia? En mi opinión, es viable considerarla de esta forma, ya que el estudio teológico cuenta con un área de enfoque, métodos de análisis y comprensión propios de cualquier otra disciplina científica. Asimismo, posee un amplio campo hermenéutico y un cuerpo sistemático. Sin embargo, su carácter difiere de otras ciencias, debido a que sus procedimientos se rigen por nociones distintas a las presentes en la ciencia convencional y contemporánea. El fundamento principal de toda investigación teológica no es la razón, sino la fe. La experiencia de la fe no solo actúa como un moderador de datos empíricos, sino también como una auténtica guía hacia la plena confianza en lo que se recibe y se experimenta en la divinidad.

La Religión y el concepto actual de la investigación

La noción de ciencia en la actualidad es mucho más inclusiva y comprensiva en comparación con la noción aristotélica. Ahora se considera como ciencia a cualquier disciplina que cuenta con su propio objeto y método, y que conduce a una síntesis comunicable. Además, su objeto de estudio puede ser experimental, histórico o especulativo. Desde esta perspectiva, la Teología se enmarca dentro de la noción de ciencia, ya que posee su propio objeto, método, unidad y sistematización.

En la demostración científica moderna, la experiencia y la razón son inseparables. No obstante, las ciencias se clasifican como experimentales o racionales dependiendo de si predominan los hechos y experiencias, o la razón en su análisis. De esta manera, existen las ciencias positivas, en las que prevalecen los hechos y experiencias, y las ciencias racionales, en las que impera la razón.

Dentro del pensamiento humano, ¿a qué tipo de ciencia pertenece la Teología? En este punto, los teólogos tienen opiniones divergentes. Por un lado, se encuentran aquellos que, siguiendo la noción aristotélica, consideran a la Teología como una ciencia puramente especulativa. Por otro lado, hay quienes, reconociendo a la Teología como la ciencia del Dato Revelado, y observando la necesidad de una investigación de tipo positivo, sugieren que pueda ser considerada como una ciencia "fundamentalmente positiva", con características muy especiales: una ciencia que reconoce la deducción teológica, pero que busca realizar una investigación intelectual a través de métodos distintos.

La Teología como conocimiento divino

La Teología, como el conocimiento de todas las verdades divinas y humanas, tiene como fuente primordial a Dios, quien es la causa de todas las causas y el principio del orden universal. A través de ella, se busca comprender el plan divino y reconstruirlo basándose en la revelación que Dios ha hecho al hombre.

Siguiendo la óptica divina, la Teología se esfuerza por descubrir la inteligibilidad de cada criatura, no sólo en su estructura ontológica, sino también en su realidad existencial y su destino salvífico en Dios. De esta manera, además de ser una ciencia, la Teología puede equipararse a la sabiduría, ya que busca penetrar el sentido de todo lo creado según la visión misma de Dios.

Además, la Teología tiene un papel unificador y de síntesis al ser capaz de recapitular en Cristo todas las realidades eternas y temporales, espirituales y materiales. Cristo, como el fin de la historia humana, es el punto en el que convergen los anhelos de la historia y de la civilización y el centro del género humano. También es fuente de gozo y plenitud para aquellos que se adentran en el estudio de la Teología.

Introducción al tema

La teología: su significado y evolución

Cuando hablamos de teología, lo primero que suele venir a la mente es su significado etimológico: Teo=Dios, logia=logos, escritura, lectura, estudio, saber. Esto nos da una primera impresión sobre su naturaleza y objeto, pero no siempre fue concebida de esta manera. En la antigüedad, cuando aún se estaba estableciendo su uso y conocimiento, se solía entender como el estudio de la Verdad de Dios, pero con un significado más ligado a filosofía y mitología.

En otras palabras, se entendía como una herramienta para comprender y relacionarse con los dioses. Sin embargo, se diferenciaba de la filosofía, que era considerada como una búsqueda profunda de respuestas acerca del por qué de las cosas. Esta distinción se mantuvo hasta la llegada de santos como Justino, Agustín, Tomás de Aquino y Pedro Abelardo, quienes comenzaron a utilizar el término con el sentido que hoy le conocemos.

No fue hasta el siglo XIII que el término teología empezó a utilizarse universalmente con su significado actual. A partir de entonces, se entendió como el estudio de la Verdad de Dios y se consolidó como una ciencia independiente. Aunque su concepto ha evolucionado a lo largo del tiempo, su esencia sigue siendo la misma: el estudio de Dios y todo lo relacionado con él.

Fe

En la fe se incluyen variedad de elementos, múltiples dimensiones que contribuyen a su existencia. No existe un método único para alcanzarla, ni se pueden dar pasos específicos para conseguirla.

La fe es un acto complejo, ya que involucra muchas dimensiones, muchos aspectos y muchas variables que influyen en su manifestación.

No obstante, al mismo tiempo es un acto simple, pues se reduce a creer sin condiciones o limitaciones. No obstante, incluso en el acto de creer sin condiciones, puede haber una falta de verdadera fe. Esto se debe a que la fe es fruto de la gracia divina y de la voluntad del hombre de responder a esa gracia.

La fe es cierta y se basa en un conocimiento riguroso. A pesar de su complejidad y multiplicidad de elementos, tiene una cualidad innegable de certeza y un fundamento sólido en un conocimiento verdadero.

Desarrollo

La Teología conlleva inherentemente la responsabilidad de los creyentes de profundizar en la comprensión de la Palabra de Dios y presentarla de manera sistemática y estructurada, utilizando como base la Sagrada Escritura, la tradición viva de la Iglesia y la razón humana iluminada por la fe.

En esencia, la teología se basa en la FE en un Dios vivo, es tanto un acto de creencia como de pensamiento, una fe que busca el entendimiento. Procede de la fe, aunque supera a la razón sin negarla. Es una búsqueda intelectual que surge de un acto de fe.

La teología es una ciencia de la salvación, cuyo objetivo es ayudar al ser humano a alcanzar su destino eterno. Pretende adentrarse y comprender mejor los misterios de la fe. Además, contribuye a que la fe sea comprensible tanto para los creyentes como para aquellos que buscan la verdad.

Planteamiento del problema

Pregunta de Santo Tomás sobre la Teología como ciencia:

En su obra Suma Teológica, Santo Tomás se cuestiona si la doctrina sagrada puede considerarse una ciencia. ¿Acaso comparte las mismas características que otras ciencias humanas conocidas, o tiene un sentido diferente?

Hoy en día, es indudable que la Teología es una ciencia con su propio objeto, método, unidad y sistematización. Sin embargo, en la Edad Media, esta afirmación no era tan evidente. Duns Scoto, un teólogo irlandés, sostenía que para que la Teología pudiera ser considerada una ciencia, debía sufrir una alteración tan grande que su significado original quedara casi extinto. Otros veían en la Teología una mezcla entre ciencia y fe.

Durante la Edad Media, surgió el problema de identificar a la Teología como ciencia debido a la definición aristotélica de este término. Según Aristóteles, la ciencia es un conocimiento certero y eternamente válido que deriva de una deducción lógica. Es un conocimiento seguro porque se basa en experiencias primarias reales, y tiene un carácter deductivo al relacionar sus conclusiones con principios universalmente aceptados como verdaderos.

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