cual es el primer trematodo descrito para la ciencia

Descubre el primer trematodo descrito en la ciencia: Fasciola hepatica, un parásito asombroso

La Fasciola hepatica, también conocida como duela del hígado, es un tipo de gusano platelminto trematodo que pertenece a la subclase Digenea. Su cuerpo tiene una forma alargada y cuenta con dos ventosas, una en la boca y otra en la parte ventral. Su ciclo biológico consta de dos generaciones, las cuales ocurren en dos hospedadores diferentes: un molusco gasterópodo anfibio y un mamífero. Esta especie parásita se aloja en los canales biliares y la vesícula biliar de herbívoros y omnívoros, incluyendo al ser humano. Además, es la responsable de una de las enfermedades parasitarias más comunes del ganado, conocida como fascioliasis o fasciolosis, que se considera una de las enfermedades más importantes en el mundo de los rumiantes domésticos.

Morfologíaeditar

Descripción de la duela del hígado: La duela del hígado es un gusano plano, sin segmentos, que mide entre 2 y 3,5 cm de largo y entre 1 y 1,5 cm de ancho. Su color varía desde blanco hasta tonalidades parduzcas.

Estructuras características: La parte anterior del gusano tiene una pequeña ventosa bucal de aproximadamente 1 mm de diámetro, y otra más grande en la zona ventral que mide alrededor de 1,6 mm.

Tegumento: La duela del hígado cuenta con un tegumento que le permite interactuar con el medio ambiente y protegerse de los ataques del sistema inmunitario del hospedador.

Estructuras del tegumento: Su superficie es plegada e invaginada, con numerosas espinas que aumentan su superficie para facilitar la absorción y el intercambio molecular con el hospedador definitivo.

Aparato digestivo: Fasciola hepatica posee un aparato digestivo incompleto, compuesto por una pequeña cavidad bucal, una faringe y un esófago que se bifurca en dos ramas laterales. Estas se dirigen hacia la parte posterior del cuerpo del gusano, donde terminan en ciegos intestinales.

Hospedadores intermediarioseditar

La enfermedad es distribuida por caracoles acuáticos del género Lymnaea y sus similares en su primera fase de ciclo. Esta distribución está condicionada por los biotopos, que pueden ser temporales o permanentes. Estos biotopos son influenciados por diversos factores climáticos como las lluvias, la sequía y las altas temperaturas, que afectan directamente a la evaporación del agua.

Desde una perspectiva epidemiológica, los biotopos temporales suponen un mayor peligro que los permanentes. En estos últimos, existe un equilibrio entre la fauna autóctona y la reproducción de los caracoles, ya que esta última se ve controlada por la depredación y competencia con otros organismos presentes en el lugar. Sin embargo, en los biotopos temporales, los caracoles encuentran un gran suministro de alimento y una menor limitación en su reproducción debido a la ausencia de depredadores y competidores.

Gestión combate y prevención prevención

La evaluación y control de la Fasciola hepatica se ha llevado a cabo a través de numerosas pruebas e investigaciones. Los resultados obtenidos de estas experiencias son la base para proponer un efectivo método de control. La lucha integral contra esta enfermedad se sustenta en tres aspectos principales:

Para lograr un control eficaz, primero se realizará un mapeo de cada unidad donde se identifiquen los diferentes biotopos presentes en las áreas de pastoreo. Estos se clasificarán en permanentes y estacionarios, y se señalarán los biotopos primarios y de continuidad correspondientes.

En segundo lugar, se buscará eliminar los biotopos de todos los tipos mediante el adecuado manejo de las aguas residuales, la reparación de salideros de tanques, la desecación, relleno, zanjeo, entre otras medidas necesarias.

Por último, la prevención y educación son también fundamentales en la lucha contra esta enfermedad. Es importante concienciar a la población sobre la importancia de un manejo adecuado de los biotopos y del control de las aguas residuales para evitar la propagación de la Fasciola hepatica.

Diagnósticoeditar

Es fundamental tener en cuenta la etapa de la enfermedad, dado que durante la fase inicial no se pueden visualizar los parásitos ni sus huevos. Sin embargo, la presencia de eosinofilia elevada y un historial de consumo de berros pueden ser señales importantes para sospechar de la enfermedad.

En cuanto a los métodos para confirmar el diagnóstico de fasciolosis, los directos son los más utilizados, ya sea mediante la identificación de los parásitos adultos en las vías biliares durante una cirugía o mediante la detección de los huevos en la bilis o las heces.

Para detectar los huevos en la bilis, se emplea comúnmente el sondeo duodenal y la observación a través del microscopio. Este es un método altamente efectivo para el diagnóstico preciso de la enfermedad.

Entendiendo la función de la capa hepática

El gusano Fasciola hepatica, también conocido como duela del hígado, es una especie de platelminro muy peculiar. Su característica más distintiva es su forma aplanada y lanceolada, que le hace parecer una hoja de hasta 3,5 cm de longitud y 1,5 cm de ancho. Su color puede variar desde blanco hasta tonalidades más oscuras como pardo o ceniza. Además, cuenta con un par de ventosas, una en la región bucal y otra mayor en la zona ventral, que le permiten sujetarse a su hospedero.

Se cree que este parásito es originario de Eurasia, pero se propagó por todo el mundo con los europeos que exploraron y colonizaron gran parte del planeta. De hecho, fue el pastor francés Jean De Brie quien en 1379 descubrió y describió científicamente a este trematodo, siendo el primero en hacerlo.

El proceso de parasitismo de la duela hepática

El ciclo de vida de este parásito comienza con la eliminación de huevos de la duela del hígado a través de las heces de mamíferos como ganado, roedores y seres humanos. Estos huevos, al entrar en contacto con el agua, maduran y liberan una larva nadadora llamada miracidio, la cual busca activamente a un hospedero intermediario para continuar su ciclo vital. Los hospederos intermediarios de este parásito son caracoles dulceacuícolas, específicamente de la familia Lymnaeidae. En su interior, la larva se reproduce y desarrolla hasta convertirse en otra larva llamada cercaria, la cual abandona al caracol para nadar libremente durante unas horas. Luego, se adhiere a plantas acuáticas y espera a ser ingerida por un mamífero.

Si una persona u otro animal ingieren la planta acuática con el quiste adherido, este llegará al intestino y se abrirá paso a través de los tejidos hasta alcanzar los conductos biliares en el hígado, donde se desarrollará hasta alcanzar su estado adulto. Allí, pondrá huevos que serán eliminados con la bilis y los desechos fecales, dando inicio a un nuevo ciclo de vida para este parásito.

La fascioliasis una patología en aumento

Duela del Hígado: Una Enfermedad Prevalente en Todo el Mundo

La fasciolasis es una enfermedad causada por la duela del hígado, que según la Organización Mundial de la Salud, afecta a millones de personas en todo el mundo. ¡Más de 180 millones de personas están en riesgo de contraerla! Actualmente se encuentra presente en más de 70 países.

Entre los síntomas más comunes de esta enfermedad se encuentran la fiebre alta, dolor abdominal, urticaria, y problemas gastrointestinales graves y anemia. Afortunadamente, existen tratamientos eficaces para combatirla. Sin embargo, la mejor estrategia sigue siendo la prevención, especialmente a la hora de consumir alimentos crudos, como los vegetales semiacuáticos, incluyendo el berro y la menta de agua. También es importante asegurarse de beber agua potable para evitar contraer la enfermedad.

Nombres comuneseditar

Fasciola hepática, también conocida como gran duela del hígado o distoma hepático, ha sido una compañía constante para el ser humano a lo largo de los años. Dependiendo del origen y el idioma del que la nomenclatura provenga, ha recibido distintos nombres a lo largo de la historia.

Algunos la han llamado la "mariposa del hígado", otros la "babosa del hígado" y para los habitantes del cono sur de las Américas, es conocida como "saguaypé". Los francófonos la reconocen como "grand douve du foie" y los angloparlantes la conocen como "sheep liver fluke".

Historiaeditar

El parásito Fasciola hepatica fue identificado por primera vez en 1379 por el pastor francés Jean De Brie, quien lo observó en el hígado de una oveja. Según su relato en el tratado "l'art de bergerie", asoció la presencia del parásito con el consumo de la hierba dauve. Más tarde, el naturalista suizo Gesner confirmó en 1551 que la duela del hígado se encontraba en el ganado vacuno que consumía hierba cerca de agua. Y ya en 1883, los investigadores Leuckart (de Alemania) y Thomas (de Inglaterra) describieron independientemente el ciclo de vida completo del parásito.

Patogeniaeditar

Periodo de Invasión: Este período abarca desde la ingestión de las metacercarias hasta el establecimiento de los parásitos juveniles en los conductos biliares. Durante este período, se produce inflamación del peritoneo que provoca un exudado serohemático. Además, la cápsula de Glisson se engrosa y se infiltran leucocitos, especialmente eosinófilos. El hígado aumenta de tamaño y pueden aparecer microabscesos y necrosis. También suele haber fiebre irregular y dolor en el hipocondrio derecho. La presencia de urticaria y una leucocitosis con eosinofilia del 80% también son comunes en esta etapa. También se observa hipergammaglobulinemia en los análisis de sangre. Segundo período de estado: En esta fase, los parásitos juveniles alcanzan la madurez sexual y permanecen en la luz de los conductos biliares hasta su muerte. Durante este período, los conductos biliares se dilatan y esclerosan, lo que provoca una inflamación crónica en la periferia de los mismos. Si hay una gran cantidad de parásitos, puede producirse atrofia del tejido hepático y cirrosis periportal. Aunque la ubicación principal de los adultos de Fasciola hepatica son los conductos biliares, a veces pueden desplazarse a otras zonas como el cístico, colédoco, vesícula biliar o la ampolla de Vater. En raras ocasiones, los parásitos juveniles pueden seguir una ruta diferente a la habitual. Síntomas producidos por los parásitos adultos: Una vez establecidos en su hábitat definitivo, los parásitos adultos causan síntomas de tipo digestivo. Entre ellos se encuentran la dispepsia biliar con anorexia, flatulencia, náuseas, vómitos, sensación de llenura abdominal, estreñimiento y episodios de diarrea. También suelen aparecer ictericia transitoria, hepatomegalia y fiebre.

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