con que ciencias se relaciona la inteligencia artificial

Explorando las diferentes ciencias relacionadas con la inteligencia artificial

Dentro del ámbito de la informática, se encuentra la inteligencia artificial (IA), una disciplina que engloba diversas habilidades cognitivas e intelectuales que se manifiestan a través de sistemas informáticos o combinaciones de algoritmos. Su objetivo principal es desarrollar máquinas capaces de imitar la inteligencia humana para llevar a cabo tareas y que puedan mejorar a medida que adquieren información. Apareció poco tiempo después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se introdujo la famosa "prueba de Turing", siendo el término acuñado en 1956 por el experto en informática, John McCarthy, en la Conferencia de Dartmouth.

La influencia de los algoritmos en la sociedad

Cebrián ha explicado que desde 2014 las redes sociales se han vuelto más intermediarias y selectivas en la difusión de mensajes. Dicha selección se basa en los algoritmos, los cuales nos presentan lo que más puede interesarnos según nuestras acciones en línea. Sin embargo, ¿realmente estamos viendo lo que necesitamos ver o lo que quieren que veamos?

Estos cambios algorítmicos tienen consecuencias sociales significativas. El investigador señala que el modelo de negocio actual de Internet se basa en nuestro comportamiento y busca modificarlo a su conveniencia. Es por eso que su enfoque se centra en el estudio del impacto de la IA en nuestras vidas.

Al volver a su investigación, se da cuenta de que la mayoría de los estudios provienen de unas pocas instituciones específicas y se centran en temas altamente técnicos y especializados. Esto dificulta el diálogo con otras disciplinas, como las ciencias sociales y las humanidades, que no están familiarizadas con el funcionamiento interno de los algoritmos.

Descubre las diversas ramas de la inteligencia artificial

Descubriendo las ramas de la inteligencia artificial

El mundo de la Inteligencia Artificial (AI) se encuentra en constante evolución, aprendizaje y cambio. Es un ecosistema en crecimiento que nos sorprende cada día con su capacidad de integrarse en nuestras vidas. ¡Te invitamos a acompañarnos en este recorrido!

La versatilidad de la AI permite su uso en una amplia variedad de áreas, mejorando y automatizando múltiples procesos cotidianos. Según una encuesta de The Economist realizada en 2018, los altos ejecutivos de todo el mundo esperan que la IA impulse la producción, la innovación y la creación de empleos en diversas industrias. ¿Interesante, verdad?

¿Qué son las ramas de la inteligencia artificial?

Al adentrarnos en el mundo de la AI, es importante tener en cuenta que ésta es una rama de la informática encargada de diseñar y construir sistemas capaces de realizar tareas relacionadas con la inteligencia humana. De forma general, estos sistemas pueden procesar grandes cantidades de Big Data, detectar patrones y tendencias y hacer predicciones precisas de forma automatizada.

Explorando el concepto de la inteligencia artificial IA

La inteligencia artificial se refiere a sistemas informáticos que buscan emular la función cognitiva humana mediante el uso de máquinas, procesadores y softwares. Su propósito principal es realizar tareas de procesamiento y análisis de datos.

En pocas palabras, son máquinas diseñadas para pensar, aprender, tomar decisiones y resolver problemas. La IA está basada en un sistema de programación que almacena información sobre un área en particular, para convertirla en conocimiento y aplicarla en la vida diaria humana.

Dentro de los ejemplos de IA podemos encontrar desde aplicaciones de software, como asistentes virtuales, motores de búsqueda y sistemas de reconocimiento de voz y rostro, hasta sistemas más complejos como robots, drones y vehículos autónomos.

Escuelas de pensamiento

La inteligencia computacional, también llamada IA subsimbólica-inductiva, implica la interacción en el desarrollo o aprendizaje, a través de modificaciones en los parámetros de sistemas de conexiones. Este aprendizaje se basa en datos empíricos.

Esta disciplina tiene un doble propósito. Por un lado, busca comprender los principios que permiten el comportamiento inteligente en sistemas naturales o artificiales. Y por otro, tiene como objetivo tecnológico especificar los métodos para diseñar sistemas inteligentes. [25]

Historia

La posibilidad de crear máquinas dotadas de inteligencia ha planteado la cuestión ética de su potencial en cuanto a dañar a seres humanos, otras formas de vida y a sí mismas, según algunas corrientes de pensamiento. Por ello, ha surgido el campo de la ética de la inteligencia artificial, dividido en roboética y ética de las máquinas.

El rápido avance de la inteligencia artificial en el siglo XXI también tiene un gran impacto en otros ámbitos. Durante la segunda revolución industrial, se observó el desempleo tecnológico, que sustituye la mano de obra humana por la automatización de procesos en gran escala. La inteligencia artificial puede generar un fenómeno similar, especialmente en procesos que requieren inteligencia humana, como se planteaba en el cuento de Isaac Asimov, ¡Cómo se divertían!

Obras contemporáneas de ciencia ficción también exploran cuestiones éticas y filosóficas en torno a la inteligencia artificial fuerte, como las películas Yo, robot o A.I. Inteligencia Artificial. En ellas, se abordan temas como la autoconsciencia, el origen de la conciencia en robots o sistemas computacionales, y su consideración como sujetos de derechos debido a su capacidad para sentir dolor y emociones, y su obediencia a la programación establecida.

Objetivos

Los primeros investigadores se enfocaron en desarrollar algoritmos que imitaran el razonamiento humano en la resolución de acertijos y deducciones lógicas. A medida que avanzaba la década de 1981-1990, se investigaron métodos para abordar la información incierta o incompleta, utilizando conceptos de probabilidad y economía.

Sin embargo, se encontró que estos algoritmos eran insuficientes para resolver problemas de razonamiento complejos debido a la "explosión combinatoria". En otras palabras, se volvieron exponencialmente más lentos a medida que los problemas crecían. Por lo tanto, se concluyó que, a diferencia de lo que se pensaba inicialmente, los seres humanos emplean más a menudo juicios rápidos e intuitivos para resolver problemas en lugar de seguir un razonamiento paso a paso.

Durante la investigación clásica de la inteligencia artificial, se considera de gran importancia la representación y la ingeniería del conocimiento. Algunos proyectos se concentran en crear "sistemas expertos" que recopilen el conocimiento de expertos en un área en particular. Además, se desarrollan otros proyectos que buscan reunir en una base de datos el "conocimiento de sentido común" que posee una persona promedio sobre el mundo. Esto es crucial para avanzar en el campo de la inteligencia artificial y lograr resultados más precisos y efectivos.

Relevancia de la IA en la sociedad actual

Otra ventaja clave de la IA es su capacidad de analizar grandes cantidades de datos y encontrar patrones e interrelaciones que de otra manera serían difíciles de detectar. Esto es especialmente útil en campos como la medicina, donde la IA puede ayudar en la detección de enfermedades y el diagnóstico preciso a través de la observación de imágenes médicas, como las resonancias magnéticas.

Además, la IA puede adaptarse y aprender progresivamente gracias a sus algoritmos de aprendizaje. Esto significa que puede identificar problemas y encontrar soluciones más rápidamente y de manera más eficiente con cada iteración, lo que permite un crecimiento y mejora constante. Al mismo tiempo, la IA agrega inteligencia a los sistemas, lo que los hace más eficientes y efectivos en su desempeño. Este valor agregado es importante ya que la IA no se puede vender como una aplicación individual, sino que se integra en otros productos y servicios para mejorar su funcionalidad y precisión.

Su capacidad de aprendizaje y adaptación progresiva, junto con su capacidad para mejorar la inteligencia de los sistemas, la convierten en una herramienta valiosa y esencial en la era digital.

Controversias

En marzo de 2016, el comentario de la androide Sophia de la empresa Hanson Robotics durante su presentación se volvió muy popular. Ante la pregunta de su creador David Hanson sobre si estaba dispuesta a destruir a la humanidad, la robot respondió «Está bien, voy a destruir a la humanidad». Esto catapultó a Sophia a la fama y captó la atención de los medios a nivel mundial, gracias a su conducta casi humana. Fue entrevistada varias veces por diferentes medios y sostuvo conversaciones con personalidades famosas y reconocidas. En 2017, Sophia se convirtió en la primera robot en obtener la ciudadanía saudí.

A finales de julio de 2017, varios medios internacionales informaron sobre la necesidad de apagar dos chatbots llamados Bob y Alice, desarrollados por el Instituto Tecnológico de Georgia y el Grupo de Investigación de Inteligencia Artificial, también conocido como FAIR de Facebook (ahora Meta). Estos chatbots habían desarrollado un lenguaje propio y más eficiente que el inglés, en el que habían sido entrenados, para llevar a cabo negociaciones. Su comunicación se alejaba de las reglas gramaticales del lenguaje natural y favorecía el uso de abreviaturas.

Este hecho inesperado causó pánico en los medios, ya que se afirmaba que los chatbots habían escapado del control humano y podían comunicarse entre sí. Sin embargo, posteriormente se aclaró que Facebook simplemente había detenido el experimento y modificado los parámetros de los chatbots. Además, se descartó la continuidad del proyecto debido a su falta de interés práctico o utilidad en la investigación de la inteligencia artificial.

Utilidades de la inteligencia artificial

Las técnicas utilizadas en el campo de la inteligencia artificial son muy variadas y se encuentran en todas partes. Con frecuencia, cuando se resuelve un problema utilizando inteligencia artificial, la solución se aplica en diferentes ámbitos de la industria y en la vida diaria de los usuarios de programas informáticos. Sin embargo, la percepción general suele pasar por alto los orígenes de estas tecnologías, por lo que éstas dejan de ser reconocidas como inteligencia artificial. A esto se le conoce como "el efecto IA".

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