elementos que conforman la teoria de sistemas

Los elementos de la Teoría de Sistemas: Definición, características, clasificación y principios básicos

El nacimiento de la teoría general de sistemas o teoría de sistemas, se remonta a las investigaciones realizadas por el científico alemán Ludwing Von Bertalanffy en el periodo comprendido entre los años 1950 y 1968. Según su autor, esta disciplina se encarga de desarrollar principios que pueden ser aplicados a cualquier tipo de sistema, independientemente de sus características, origen o interrelaciones entre sus componentes. (Estrada, 1996).

Origen del término "Sistema"

La palabra Sistema proviene del griego systêma, derivado de los verbos synistanai (reunir) y synistêmi (mantenerse juntos). Esto nos da una idea de la esencia de un sistema: la unión de diferentes elementos que se interrelacionan entre sí para formar una unidad.

Características de un sistema

Un sistema está compuesto por diversos elementos que se influencian mutuamente. Sin embargo, lo que realmente define a un sistema es la relación entre estos elementos. Incluso si tenemos un conjunto de objetos, si estos no están conectados entre sí, no se puede hablar de un sistema.

Sinergia y homeostasis

La Teoria General de Sistemas aporta una lógica sistémica a los conocidos enfoques analítico mecánicos. A pesar de su juventud en aplicación y divulgación, esto se debe a que los procesos inducidos por el racionalismo son deterministas, impermeables al entorno y carentes de conceptos como la sinergia y la homeostasis. En economía, se habla de globalización en los modelos de desarrollo, pero se ignoran sus efectos...

El enfoque sistémico de Bertalanffi se caracteriza por abordar los sistemas como sistemas abiertos, que procesan insumos y generan resultados, transformándose a sí mismos en el proceso. A través del feed-back o retroalimentación continua, se busca mejorar y maximizar los subsistemas. Al ser permeables al cambio y al aprendizaje práctico, su éxito radica en la visión organizacional.

Curiosamente, la noción de sistema abierto fue lo que impidió a Bertalanffi entender el fenómeno de la vida. A diferencia de los seres vivos, los sistemas cerrados tienen la capacidad de generarse a sí mismos. Esta cuestión fue resuelta en 1971 por los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela, quienes introdujeron el concepto de autopoiesis, es decir, la autorreproducción de los organismos vivos. Mientras Bertalanffi no pudo responder a la pregunta de "¿qué es la vida?", su Teoría General de Sistemas desveló el gran misterio de la vida en las organizaciones.

Contribuciones de Ludwing Von Bertalanffy a la Concepción de Sistemas

Bertalanffy, en su teoría general de sistemas, define a un sistema como un modelo universal presente en numerosas entidades de distintas disciplinas. Su enfoque interdisciplinario lo lleva a plantear otros conceptos relacionados, como la Tecnología de Sistemas y la Filosofía de Sistemas.

Para Bertalanffy, la Tecnología de Sistemas aborda la compleja relación entre la tecnología y la sociedad moderna, incluyendo tanto el hardware como el software. Dada su complejidad, esta problemática requiere de enfoques holísticos, generales e interdisciplinarios para su comprensión.

En cuanto a la Filosofía de Sistemas, se encarga de la reorientación del pensamiento y la visión del mundo que se produce con la introducción del concepto de "sistema" como un nuevo paradigma científico. De esta forma, surgen también otros conceptos como la analogía de sistemas, la epistemología de sistemas y los valores.

Las tres bases fundamentales de la Teoría General de Sistemas

Una empresa es una estructura creada por los seres humanos, que mantiene una constante comunicación con su entorno: clientes, proveedores, competidores, sindicatos y otros agentes externos.

Esta interacción entre la empresa y su ambiente es mutua, ya que la empresa influye sobre su entorno y, a su vez, es influenciada por él. La empresa es un sistema complejo, integrado por diversas partes que trabajan juntas con el objetivo de alcanzar metas y objetivos tanto para la organización como para sus miembros.

Es crucial comprender que la empresa no es solo una entidad independiente, sino que está formada por múltiples subsistemas que interactúan entre sí. Por esta razón, es importante estudiar el comportamiento de estos subsistemas, en lugar de enfocarse únicamente en el comportamiento individual dentro de la organización.

Comprendiendo el concepto de la teoría de sistemas

La teoría general de los sistemas es el estudio de los sistemas y su aplicación en cualquier ámbito de la vida. Fue en la biología donde se hicieron los primeros avances, buscando conocer el funcionamiento de la naturaleza y del cuerpo humano. Posteriormente, los principios fueron trasladados a las organizaciones, siendo muy bien recibidos. Esta teoría proporciona los elementos necesarios para que las demás ramas puedan realizar su propia investigación. A lo largo de los años, han surgido diversas especialidades en base a esta teoría. Teoría de la información, teoría de juegos, catástrofes o teoría del caos son solo algunos ejemplos. Esto permite a las empresas ver cada uno de sus departamentos como un ente relacionado, lo que les ayuda a resolver sus problemas de manera más efectiva. En este sentido, estudiar esta teoría es de gran importancia para comprender muchos de los fenómenos que ocurren en las organizaciones y en el ámbito empresarial.

Los fundamentos esenciales de la teoría de los sistemas

La teoría general de sistemas se fundamenta en una serie de principios que son esenciales para entender su dinámica. Uno de ellos es que los sistemas se encuentran dentro de otros que son mayores en tamaño. Un ejemplo claro de esto es la industria automotriz, en la que cada vehículo está compuesto por diversas partes que interactúan entre sí. Además, los sistemas son abiertos, lo que implica que tienen un intercambio constante con su entorno, el cual también está compuesto por sistemas.

Es por esto que cuando se interrumpe el flujo de información entre el sistema y su entorno, este último se ve afectado y puede provocar la desestabilización del sistema completo. Por otro lado, el tercer principio de la teoría general de sistemas establece que el funcionamiento de un sistema depende de su estructura. Es decir, la forma en que los elementos que lo componen se organizan y relacionan entre sí determina su comportamiento. Esta diferencia de estructuras es lo que hace que un sistema empresarial funcione de manera distinta a un sistema biológico.

Todos estos principios son cruciales y se aplican en diversos ámbitos de la vida cotidiana. Desde la industria hasta el cuerpo humano, la teoría general de sistemas nos ofrece una comprensión amplia y profunda del mundo que nos rodea. Es importante tener en cuenta estos principios para entender cómo los sistemas interactúan entre sí y cómo su desequilibrio puede tener un impacto significativo en su funcionamiento.

La relevancia de la teoría de sistemas Un enfoque esencial en el mundo actual

La teoría general de sistemas ha evolucionado significativamente gracias a su capacidad de adaptación a diversos sectores económicos. Un sistema, al ser un conjunto de elementos interrelacionados, se puede aplicar con facilidad a cualquier ámbito empresarial. Por este motivo, es común que, ante problemas en una organización, se recurra al análisis sistémico como punto de partida. De esta manera, es posible examinar todo el entorno en busca de la raíz del problema y, así, encontrar una solución oportuna.

En la actualidad, la teoría general de sistemas juega un papel fundamental en el mundo actual, ya que permite abordar grandes problemas como la inseguridad, la escasez, la pobreza, la migración y la inflación, entre otros. Para ello, es necesario tener una visión amplia y comprender las diversas perspectivas que pueden tener estas situaciones. De hecho, muchos de los avances que ha logrado la sociedad se deben a la aplicación del enfoque sistémico. Por ello, es imprescindible que las empresas continúen utilizando esta teoría para obtener mejores resultados.

La totalidad y su composición

Bertalanffi, con sus logros, merece reconocimiento por enfocarse tanto en la totalidad como en las partes individuales. Comprender el funcionamiento de un cuerpo implica entender cómo funcionan sus partes y su contribución al desempeño general. De manera similar, la ingeniería o las ciencias políticas son fundamentales para entender la sociedad, al igual que el sistema digestivo y el sistema endocrino son cruciales para la salud del cuerpo humano. Con su enfoque en las organizaciones, Bertalanffi se desvió del ámbito biológico y se adentró en el terreno de las organizaciones, demostrando que estas no son entidades estáticas, sino dinámicas.

Es en el ámbito organizacional donde las teorías de Bertalanffi tuvieron mayor impacto. Su enfoque sistémico permitió comprender a una organización como un conjunto de subsistemas interrelacionados e interdependientes que forman una unidad compleja. Cada subsistema, a su vez, se compone de una serie de eventos que comienzan con una entrada y culminan con una salida. Esto se conoce como el "proceso" o la "caja negra".

Las entradas, ya sea recursos materiales, humanos o información, son vitales para el funcionamiento de un sistema y pueden provenir de otros subsistemas en una interacción directa y continua. Por ejemplo: un bosque es una entrada para un aserradero, que a su vez es una entrada para un depósito de madera, y así sucesivamente hasta llegar al producto final. Es evidente que cada etapa requiere un enfoque organizativo diferente y, al final, el producto final es el resultado de una cadena de eventos.

Implementación de esta teoría en el ámbito económico

La economía es la base de cualquier sociedad, ya que engloba la producción de capital para adquirir bienes y servicios que satisfacen las necesidades de la población. Para ello, existen sistemas económicos especializados en diferentes rubros, como el agroalimentario, sistema bancario, transporte y otros más.

En este sentido, la teoría de sistemas es una herramienta fundamental para entender el funcionamiento de la economía. Esta metodología permite ver cada sector de manera holística, analizando su interrelación con el resto y comprendiendo su impacto en el conjunto. Gracias a esto, los expertos han logrado aplicarlo con éxito para solver problemas como el aumento de precios o la creciente tasa de desempleo.

En caso de que algún área específica presente dificultades, es fundamental analizarla desde diferentes perspectivas para encontrar la solución más efectiva. Por ejemplo, si el transporte público no satisface la demanda de los consumidores, se deben examinar diversos elementos relacionados con el problema. Esto incluye la oferta de repuestos, la disponibilidad de unidades, proveedores, importaciones de autopartes y otros más.

Por lo tanto, es común que economistas de renombre apliquen la teoría de sistemas para abordar y resolver los problemas que afectan a un país. Al comprender la complejidad de la economía como un sistema interconectado, pueden encontrar soluciones integrales y eficientes, que beneficien a la sociedad en su conjunto.

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